VISITA NUESTROS PORTALES
noviembre 9, 2023
Inés Platini
By Inés Platini

Día clave para el transporte pesado: El Parlamento tomará su decisión el 21 de noviembre

Se espera que, como ya lo ha hecho el Comité de Medio Ambiente, se realicen mejoras en la normativa de vehículos pesados y se dejen de lado los biocombustibles y e-fuels.
transporte pesado

Tras la aprobación del Comité de Medio Ambiente (ENVI) de reducir las emisiones de CO2 de los vehículos pesados, el Parlamento Europeo es ahora el encargado de tomar la decisión final.

Según la información a la que pudo acceder Mobility Portal España, el Pleno llegará a un acuerdo en su sesión plenaria el 21 de noviembre.

El pronóstico aún no está claro, pero desde el sector esperan que se realicen mejoras en la propuesta de la Comisión Europea y que no se adapte en favor del uso de biocombustibles y electrocombustibles.

Actualmente, el transporte pesado representa uno de los desafíos climáticos más significativos en Europa.

Los camiones podrían contrarrestar los beneficios en ahorro de emisiones generados por los vehículos eléctricos, a menos que se incrementen los objetivos de reducción de CO2.

Las metas establecidas hasta el momento buscan disminuir en un 45% las emisiones a partir de 2030, un 65% para 2035 y un 90% a partir de 2040.

Los eurodiputados han apoyado los planes de la Comisión Europea, aunque han votado a favor de aumentar el objetivo para 2035 al 70%

También han respaldado la ampliación de la regulación para incluir camiones que la Comisión había propuesto eximir, como los de basura y los utilizados en la construcción.

Así como a su vez, los más pequeños que circulan en áreas urbanas. 

Esto apunta a la eliminación progresiva de camiones diésel, casi en su mayoría.

Por lo tanto, se espera que en el Pleno de noviembre se continúe en esta dirección y se mejore la propuesta anterior de la Comisión, sin ceder a las preferencias de la industria petrolera.

¿Qué lugar ocupan los biocombustibles y e-fuels en el transporte pesado?

El Comité ENVI ha reiterado el enfoque de la Comisión Europea y el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de permitir que los camiones utilizaran biocombustibles y electrocombustibles.

Sin embargo, estas tecnologías aún emiten contaminantes atmosféricos nocivos para la salud, de manera similar a los motores de combustibles fósiles.

Diversas asociaciones medioambientales han divulgado datos que indican que la eficiencia energética global de los electro-diésel es del 20%, mientras que la de los electro-gasolina del 16%.

Otro enfoque explorado en el sector es el uso del hidrógeno, aunque su relevancia en la movilidad terrestre sigue siendo limitada.

Actualmente, el coste de producción del hidrógeno verde es más elevado que el de los combustibles fósiles, lo que constituye un desafío para su competitividad en el mercado.

Además de que es muy costoso energéticamente.  

En este sentido, las asociaciones instan al Gobierno a que, en el contexto de la actual revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), se elimine la aplicación de e-fuels en el transporte por carretera.

Y se sugiere que su utilización se concentre en aquellos sectores de difícil descarbonización mediante la electrificación directa, como la aviación y el transporte marítimo.

Esto se produce en el contexto de la aspiración del Gobierno de alcanzar una capacidad de 11 GW de electrolizadores destinados a la producción de hidrógeno verde.

Las energías renovables se posicionan como la mejor alternativa

Una solución a esta problemática es el aprovechamiento de la electricidad renovable en la electrificación del transporte pesado.

Principalmente la fotovoltaica, en la cual España es líder debido a su destacada ubicación geográfica, lo que la hace, además, más económica. 

Estos sistemas pueden alcanzar una eficiencia energética global del 77%.

Una de las actuaciones contempladas en el borrador del PNIEC es la promoción de estas fuentes de energía.

Como también el fomento del almacenamiento y la gestión de la demanda para mejorar su integración. 

Para el año 2030, se prevé una instalación de 62 GW de eólica, 76 GW de fotovoltaica, 4,8 GW de solar termoeléctrica, 1,4 GW de biomasa y 22 GW de almacenamiento.

El proyecto de revisión del Plan contempla un aumento del 10% en la generación de energía nacional, alcanzando así el 49%. 

Esto resultaría en un ahorro estimado de más de 90.000 millones de euros en importaciones de combustibles fósiles a lo largo del período.

Followers
17.921
Separator Single Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *